Hay muchas formas de empezar el día, pero pocas tan especiales como desayunar en el centro de Madrid. El bullicio de la Puerta del Sol, el sonido de las cucharas con las tazas del café junto a ese aroma inconfundible de bollería recién horneada y lista para darte la energía que necesitas.
Desde 1894, en La Mallorquina formamos parte de esas mañanas. No somos solo una confitería en el centro de Madrid; formamos con orgullo parte de ese ritual de varias generaciones de madrileños que decidieron y deciden decantarse por pasar sus primeras horas del día con nosotros y también todo un descubrimiento para quienes pisan la capital por primera vez.
Desayunar en la Puerta del Sol
Si hay un lugar que simboliza el corazón de la ciudad, ese es la Puerta del Sol. Y justo allí, en el número 8, llevamos más de un siglo viendo pasar madrugones, celebraciones, encuentros y desayunos que se convierten y se convirtieron en tradición para miles de madrileños.
Desayunar aquí, en el centro de Madrid, no es simplemente tomar algo dulce con tu café o infusión preferido. Es sentarse donde se han sentado abuelos, padres e hijos. Es pedir lo de siempre. Es también probar algo nuevo, sabiendo que detrás hay un obrador propio y unas manos expertas trabajando cada día.
Merlitón, ese sabor que sabe a Madrid
Cuando preguntamos en redes sociales `¿A qué sabe Madrid?´ muchos lo tuvieron claro: al merlitón.
Y no nos extraña para nada, porque este pequeño icono de nuestra casa, elaborado con pasta sablé horneada y relleno de yema tostada, es uno de esos dulces que forman parte del imaginario madrileño.
Su apariencia en sí es sencilla, no llama la atención, pero en sabor, la cosa cambia y mucho. Tiene tres características que a nosotros nos encantan: es artesano, equilibrado e inconfundible.
Si buscas qué tomar para desayunar en el centro de Madrid y quieres algo auténtico, empezar por un merlitón es empezar bien.

Napolitanas de chocolate recién horneadas en el centro de Madrid
El centro de Madrid es pura historia, por lo que no puede faltar un postre inconfundible para todos los gustos. Tiene un ligero hojaldre, es crujiente y se ha trabajado con mucho mimo haciendo que el relleno de chocolate se funda en cada bocado.
No es solo una de las mejores napolitanas de chocolate de Madrid, es un clásico que acompaña los desayunos de familias madrileñas desde hace décadas.
Sin duda alguna, es perfecta para quienes necesitan una dosis de energía antes de una jornada de trabajo o para quien prefiere hacer una pausa dulce mientras pasea por el centro.

El suizo es un clásico madrileño
Hay desayunos que no pasan de moda. Y el suizo casero es uno de ellos y así nos lo hacen saber en nuestras redes sociales.
Este tradicional dulce combina la suavidad de nuestro merengue con la textura crujiente y ligera del hojalde, ideal para disfrutar en una mañana de tertulia matinal y de una buena conversación tranquila, sin prisa alguna.
Es una de esas elecciones que confirman que desayunar en el centro de Madrid puede ser una experiencia única.

Bamba de nata, un capricho que nunca falla
La bamba de nata tiene una aceptación que no podemos negar. Un bollo esponjoso, ligero, relleno de nuestra nata montada, crea ese contraste entre suavidad y frescura que invita a repetir cada día o cada semana. Es uno de esos dulces más clásicos de nuestra confitería que forman parte de la memoria colectiva de nuestra querida ciudad.
Almorzar en el centro de Madrid y pedir una bamba es dejarse llevar por lo que funciona y nunca falla, por lo que gusta y por lo que sigue ahí generación tras generación.

Trufas de sabores para dar el toque más sofisticado
Para quienes prefieren un desayuno más pequeño en cantidad pero intenso en sabor, las trufas de sabores se han convertido en una elección cada vez más habitual.
Están elaboradas a mano por nuestros maestros pasteleros con cacao de origen seleccionado que te ofrece matices muy distintos: el carácter del ron, la naturalidad de la frambuesa o la profundidad aromática del café.
No son el desayuno típico ni mucho menos, pero son el detalle perfecto para acompañar un café en el centro de Madrid y empezar el día con un sabor más refinado y sobre todo diferente.

Es más que un desayuno en el centro de Madrid
Desayunar en el centro de la capital española es hacerlo en un lugar con historia, con obrador propio y con recetas que han evolucionado con el paso de los años, pero sin perder nunca su esencia.
En nuestra tienda de Puerta del Sol, 8, cada mañana comienza con el mismo compromiso que en 1894: ingredientes estrictamente seleccionados, elaboración diaria y respeto por la tradición pastelera madrileña.
Pero no hay que adentrarse en el corazón de la ciudad para disfrutar de esta experiencia culinaria, también puedes experimentarla en las calles Velázquez 39, Glorieta de Quevedo y en Narváez.
Porque no se trata solo de buscar dónde puedes desayunar en Madrid centro. Se trata de elegir un lugar que forme parte de la ciudad, que haya visto cambiar el ritmo de las calles sin perder su seña ni su identidad.
Si algún día decides empezar la mañana en el corazón de Madrid, quizá descubras que el placer no está solo en el dulce que eliges, sino también en el lugar donde lo disfrutas. Y ahí, en La Mallorquina, queremos seguir siendo parte de esa decisión mañanera.



